NodalDesk también apunta a una idea más larga: ser un cuerpo para una IA. Ojos con la pantalla en streaming continuo, oídos con el audio del host y manos mediante teclado, ratón y navegación. No como una captura suelta de vez en cuando, sino como presencia.

Esta parte es visión, no una función de producción anunciada. El punto importante es el criterio: si algún día un agente opera una máquina real usando NodalDesk, tendrá que hacerlo con permiso explícito, nivel de confianza trazable y límites visibles. Sin eso, no es producto serio.